Por un beso sabrás todo lo que he callado

“Un beso es un secreto que se dice en la boca y no en los oídos.” Jean Rostand
“el beso es el único de todos los actos en los que se utilizan los cinco sentidos al mismo tiempo: lo cenestésico, lo auditivo – porque el sonido del beso tiene un erotismo en sí mismo- , lo gustativo, lo olfativo y lo visual, porque besar con los ojos abiertos o cerrados nos lleva a dimensiones totalmente distintas” , afirma el psicólogo norteamericano David Coleman autor del libro Inteligencia emocional.
El beso con los ojos cerrados- continúa Coleman- nos lleva a una dimensión interna de sensaciones que para muchos es difícil contactar, por eso hay quienes besan con los ojos abiertos… y aunque alguien pudiera pensar que Tristán Bernard era uno de esos, su argumento también vale, porque decía “El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada”.

El Beso del Hotel de Ville

Indescriptible, mágico e indescifrable , el beso nos hace entrar a una dimensión que ninguna palabra puede describir; tal vez por eso el gran Pablo Neruda afirmaba : “ Por un beso sabrás todo lo que he callado”.
Dicen que un día de 1950, el fotógrafo Robert Doisneau se encontraba en la terraza de un bar con su cámara Rolleiflex, pudo distinguir entre la multitud a una pareja de enamorados que, despreocupados, avanzaban besándose apasionadamente, así que rápido, tomó su cámara y disparó ésta instantánea, luego sería mundialmente conocida como El Beso del Hotel de Ville, y llegaría a ser la foto más vendida de la historia.

Pero algo que el fotógrafo había callado durante 42 años, tuvo que ser dicho, cuando en el 92 una pareja salió a la luz afirmando que ellos eran los de aquella fotografía, así que Doisneau tuvo que confesar ante un juez y así evitar que aquellos impostores cobraran los 100.000 dólares que reclamaban por derechos de imagen.

Los verdaderos eran otros y formaban parte de una serie llamada “Besos” sobre los amantes de París que el propio Doisneau entregó a la revista Life, allí estaba aquellos dos jovenes enamorados que “casualmente” captó en las calles parisinas, pero lo cierto es que en realidad eran actores, desconocidos (novios, eso sí) a los que el les pidió posaran para él.
La historia tuvo 13 años más tarde otro giro, porque Françoise Bornat, la protagonista real de aquel beso, logró vender una copia de la fotografía, autografiada por el propio Doisneau, por la módica suma de 200.000 dólares… en fin… lo del título…

Alejandro Flain

Anuncios

Escriba una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s