“Espérame aquí, amigo mío”

“Espérame aquí, amigo mío”, eran las palabras que Canelo escuchaba de su dueño a diario cuando acudía al Hospital a practicarse la diálisis. Canelo le esperaba en la puerta todos los días. Debido a la enfermedad el dueño tuvo que ser hospitalizado pero jamás saldría de aquel edificio. Allí estaba Canelo, en la puerta, cada día, esperando la salida de su dueño.

12 largos años en espera de un milagro. Tal fue el cariño del pueblo que le impidieron ir a la perrera, se le intentó buscar una familia nueva.. pero Canelo seguía yendo cada día a la puerta del Hospital. Durante los 12 años la gente le cuidó y le alimentó, era el perro de Cádiz.

El 9 de diciembre de 2002, el fiel Canelo dejó de esperar. Fue atropellado por un coche dado a la fuga.
Dos años mas tarde, el callejón que frecuentaba justo al lado del hospital, se le llamo Canelo, “La calle Canelo”.

Anuncios

Escriba una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s